Nos encontramos en el distrito centro de un Madrid Bohemio “absurdo, brillante y hambriento”, en pleno Barrio de las Letras, que Valle Inclán plasmara a principios del siglo XX en Luces de Bohemia a través del peregrinaje durante una sola noche de Máximo Estrella, poeta ciego y pobre. Hoy en día, rodeados de paradas turísticas del calibre del Museo del Prado, el Parque del Retiro, o la Calle Mayor, podemos disfrutar de la mano de Luces de Bohemia de rincones escondidos, de calles empedradas del Madrid austriaco, de edificios de gran bagaje cultural, de cafés y restaurantes y hasta de una famosa chocolatería que ya sirviera por los tiempos de Máximo Estrella en la transitada y esperpéntica capital del pueblo español.